En todos los sistemas suele ocurrir tarde o temprano que cierto disco no se deja desmontar.
Suele ser porque hay un proceso que lo tiene ocupado. Sin embargo, hay ocasiones en que ya hemos terminado con todas las aplicaciones y sigue dando el mismo aviso (y no deja desmontarlo).
En OS X suele deberse a que algún subproceso del Finder no ha terminado correctamente. En estos casos, hay quien usa la siguiente orden del terminal para forzar la expulsión:
hdiutil eject -force /dev/diskX
siendo diskX el nombre BSD del disco (se puede ver con la utilidad de discos).
A mí me gusta reiniciar el Finder directamente, con lo que ya sí te deja expulsar el disco sin más:
killall Finder
martes, 13 de noviembre de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario